1. Ropa ligera pero práctica
Con la primavera llega el cambio constante de temperatura. Por la mañana puede estar fresco, pero al mediodía el sol ya calienta bastante.
La clave está en vestir a los niños con capas: una polerita bajo un polerón ligero o una chaqueta que puedan quitarse fácilmente. Además, los colores claros y telas livianas ayudarán a mantenerlos frescos durante el día.
💡 Tip extra: Aprovecha este cambio de temporada para renovar el guardarropa. Es el mejor momento para comprar la ropita de la temporada ya que la ocuparan durante mucho mas tiempo.
2. Cuidado con las alergias primaverales
Si bien la primavera es hermosa, no todos disfrutan de su llegada. El pólen y otras partículas que flotan en el aire pueden afectar a los más pequeños con alergias. Mantén las ventanas cerradas en días ventosos y, si han pasado tiempo al aire libre, lávales las manos y cambia su ropa al llegar a casa.
💡 Tip extra: Lleva siempre pañuelos y ten en cuenta productos como aerosoles nasales o antialérgicos suaves (si tu pediatra lo recomienda).
3. Reorganiza el closet de tu hij@
Es el momento perfecto para hacer una limpieza de armario. Guarda la ropa más gruesa de invierno y haz espacio para las prendas ligeras. Al hacerlo, también puedes identificar lo que ya no les queda a tus hijos y (de preferencia donarlo)
💡 Tip práctico: Prepara conjuntos completos con anticipación. Esto no solo ahorra tiempo por las mañanas, sino que también evita el caos de última hora antes de salir.
4. Protección solar, siempre
En primavera el sol empieza a sentirse más fuerte, aunque no lo veamos directamente. Es fundamental aplicar bloqueador solar todas las mañanas, especialmente si los niños van a pasar tiempo al aire libre. No olvides complementarlo con sombreros o gorros para una protección completa.
💡 Dato importante: El bloqueador debe reaplicarse cada 2 horas si están expuestos al sol.
5. Actividades al aire libre para aprovechar la temporada
La primavera invita a salir y disfrutar de la naturaleza. Organiza actividades simples como un picnic en el parque, plantar algunas flores o salir a pasear en bicicleta.
Estas experiencias no solo entretienen, sino que también fomentan el bienestar y crean recuerdos inolvidables en familia.