Las habilidades motoras gruesas se refieren al control y coordinación de los movimientos grandes del cuerpo, como correr, saltar, trepar, equilibrarse y lanzar.
Durante los primeros años de vida, los niños experimentarán un desarrollo significativo en estas habilidades.
Alrededor de los 2 años, los niños generalmente pueden caminar y correr con mayor estabilidad y confianza. También pueden subir escalones con ayuda y comenzar a saltar con ambos pies.
A medida que avancen hacia los 3 años, mejoran su capacidad para trepar estructuras más desafiantes, como escaleras o toboganes. También pueden lanzar una pelota hacia un objetivo general.
Entre los 3 y los 4 años, los niños desarrollan habilidades de equilibrio más refinadas y pueden pararse en un solo pie durante unos segundos. Además, pueden realizar movimientos más coordinados, como pedalear en una bicicleta con ruedas de entrenamiento o dar patadas a una pelota con más precisión.
A medida que se configura practicando y refinando estas habilidades, su fuerza muscular, coordinación y confianza en su capacidad para explorar y explorar el entorno aumenta.
Es importante proporcionar a los niños oportunidades para el juego activo y la práctica de estas habilidades motoras gruesas. Juegos al aire libre, parques infantiles, actividades deportivas y juegos que involucren saltar, trepar y correr son excelentes para fomentar su desarrollo físico y motor.
Supervisar y garantizar un entorno seguro mientras los niños exploran y se mueven es fundamental para su crecimiento y seguridad. |
