Los fetos pueden desarrollar hipo en el útero, y aunque pueda parecer sorprendente, es una parte normal del desarrollo prenatal.
Este fenómeno ocurre porque el diafragma del bebé, el músculo que ayuda en la respiración, está empezando a practicar sus movimientos. Al igual que los adultos pueden tener hipo debido a la contracción involuntaria del diafragma, los fetos también experimentan estos pequeños espasmos.
Sentir estos movimientos rítmicos y repetitivos en el vientre puede ser una experiencia curiosa y, a veces, desconcertante para las futuras madres, pero es un signo positivo del desarrollo saludable del bebé.
El hipo fetal generalmente comienza en el segundo o tercer trimestre del embarazo y puede ocurrir varias veces al día. Estos episodios de hipo pueden durar desde unos pocos minutos hasta media hora.
Aunque no se sabe exactamente por qué los fetos desarrollan hipo, se cree que es parte de su preparación para la respiración una vez que nacen. Además, algunos investigadores sugieren que el hipo puede ayudar a regular el volumen del líquido amniótico en los pulmones del feto, asegurando que no haya exceso.
Es importante que las futuras madres sepan que el hipo fetal no causa ningún daño y no es motivo de preocupación. En realidad, es una señal de que el sistema nervioso central del bebé está funcionando adecuadamente. Si bien los movimientos pueden ser inusuales o incluso un poco incómodos, forman parte del increíble proceso de desarrollo del bebé en el útero.
Así que, si sientes esos pequeños saltitos, puedes relajarte y disfrutar de la certeza de que tu bebé está creciendo sano y fuerte.