- Fiebre que tenga más de 3 días.
- Fiebre que no ceda con ningún antipirético (ibuprofeno o paracetamol).
- Signos de dificultad respiratoria. (Hundimiento de costillas, quejidos o silbido al respirar).
- tres o mas vómitos o evacuaciones liquidas en menos de una hora.
- Coloración azul o violácea en la piel de tu bebé.